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"Square Bill Fantasy" autor César Pecellín | 2018 | pintura digital

martes, 10 de mayo de 2016

2015 Old Milwaukee B.A.S.S. Nation Eastern Divisional



16,17,18 Septiembre 2015. Connecticut River. Hartford

Por pasión propia y también atendiendo el interés de muchos amigos y conocidos por conocer los entresijos del pasado periplo por tierras americanas en la pasada temporada, escribo estas líneas en las que resumo la experiencia vivida y el curioso sistema que la BASS ha establecido durante muchos años para el filtro clasificatorio hacia el Nation o Campeonato Nacional USA, antesala del Bassmaster Classic. Muchos de los que me han preguntado son jóvenes entusiastas del sueño americano, para mi un placer poder aclarar sus dudas y ojala algún día pueda servirles de ayuda lo que aquí revivo.




vista del puente principal de Hartford 
Para mi y Javier todo inicia con la clasificación en el Chapter Zona Centro, celebrado en octubre de 2014 en Cíjara en el que junto a mi compañero Javier Casado clasificamos directamente para el Nation Divisional Eastern, logrando el primer puesto en las dos mangas. El emplazamiento era para Septiembre del 2015 en el estado de Connecticut, y el río Connecticut River como escenario, punto de encuentro situado en la capital Hartford, una ciudad aséptica y moderna, centro neurálgico de las compañías de seguros estadounidenses. Los doce miembros del equipo español que clasificamos mediante los distintos chapters de zonas celebrados en España afrontábamos esta aventura como muchísima ilusión, en mi caso era la segunda vez que participaba en una competición en USA, para Javier Casado la primera y su primer viaje por tierras yankees. Los dos hicimos de avanzadilla del grupo, cogimos un vuelo directo Madrid-New York unos días antes que el resto. Desde NY emprendimos rumbo en coche hasta Hartford, un viaje de casi tres interminables horas con tráfico constante. 
Javier con sus dos primeros keepers en Cabelas





Organizamos el viaje con unos días de margen con el fin de buscar algún guía que pudiera mostrarnos un poco el río, pero no hubo suerte por la proximidad del mar, la mayoría de los guías locales realizan salidas solo al salt water. Tuvimos que conformarnos con probar un poco desde orilla en las inmediaciones del hotel que estaba a pié de río, también tuvimos oportunidad de hacer algo de turismo, conocer un poco Hartford, la central de Cabelas y los alrededores de río para ver un poco sus condiciones. Desde orilla no pudimos entrenar gran cosa pero nos sirvió para verle la cara a algún que otro smallmouth que logramos engañar, esos diablillos marrones que tanto enganchan por su increíble vitalidad y fotogenia, también tuvimos un par de “sustos” con algún striped bass, pez de mar que se adentra en el río, uno de ellos de buen tamaño me cortó la linea en una picada que pude ver perfectamente a pié de uno de los puentes de Hartford. 

Un keeper desde orilla cerca del hotel de concentración
















Estábamos para disputar la final de la liga Este de la B.A.S.S., donde pescadores de 9 estados (incluido España) lucharían para ser el mejor de su estado y clasificar para el Nation Championship.

Team español con Frank Ginner. (foto B.A.S.S)
Cada estado estaba representado por 12 competidores, lo que hacía un total de 108 aspirantes. Aunque las fechas eran buenas para la pesca, justo entrada del otoño, y el tiempo se preveía en principio favorable, el entusiasmo era más bien contenido, y más relativo al evento en sí que al hecho de poder disfrutar de pescar en Estados Unidos, ya que el escenario según nos habíamos informado de antemano no despertaba mucho interés en cuanto a diversión, en ese aspecto no tuvimos suerte por que no podíamos esperar grandes capturas ni pesajes de infarto, ya que es un río en el que la pesca del bass no es abundante ni de calidad tratándose de USA, y salvo el aliciente de capturar smallmouth el resto era desconcertante por las complicaciones que suponía para nosotros y el resto del equipo español participar en un río de enormes dimensiones 410 millas(casi 700 km.), con mareas por la proximidad del mar y con infinidad de backwater o lagunas anexas, que hacían presagiar un campeonato muy duro sobre todo para los que no estamos familiarizados a pescar en ríos y menos de estas características.

Un bonito smallmouth engañado con 
Molix RA Shad 3,8 motor oil desde orilla


El Connecticut es un río muy dinámico, con mucha estructura artificial y muy diverso por zonas. Caracterizado sobre todo por la marea que influye muchísimo en la pesca y que hace oscilar el nivel sobre un metro y medio a lo largo de todo el río en franjas de unas siete horas. Puedes estar pescando una zona interesante pero si la marea no es buena los peces no estarán allí, pero media hora más tarde todo puede cambiar. También decisivo era conocer los coeficientes de las mareas si querías adentrarte en algún cover o backwater ya que la mayoría solo eran accesibles cuando el flujo es medio o alto, y más importante aún saber cuando bajaba por que podías quedarte atrapado si no salías a tiempo, muchos de los accesos a estas lagunas anexas eran como pequeños canales que tenías que conocer por que navegando no se apreciaban y en muchos de ellos apenas cabía una barco de anchura y profundidad, y había que estar levantando el eléctrico para poder acceder con muchísima precaución. Contaba Carlos Zamorano al término de una de las mangas que uno de sus americanos desmontó el motor eléctrico y la consola del barco para poder salvar un pequeño puente en una de las entradas a un cover.

Una entrada a un backwater. (foto B.A.S.S.)
Entrada a un cover o laguna del río con la profundidad justa para poder acceder

Javier Casado en el registro



En estas lagunas donde las corrientes no influyen tanto y los peces están más tranquilos era donde se podían capturar los largemouth o boca grande que era el objetivo claro para poder hacer un buen bag ya que la media de los smallmouth era más bien escasa aunque se vieron algunos de 4 libras en los pesajes, pero no era lo habitual. Dar con los largemouth era lo ideal pero dependía mucho de la dificultad de pescar en estos “oasis” y de que el tiempo fuera favorable, más bien cálido, para que los boca grandes estuvieran activos. Estas lagunas eran realmente paraísos, llenos de vegetación dentro y fuera del agua, lugares idílicos y no menos enigmáticos por que la pesca fue realmente dura y después de invertir horas en ellos no podías creer no realizar ninguna captura.



Grandes casas y puertos deportivos salpican el curso del río. 

El tiempo era bueno, con máximas de 28 grados y mínimas de unos 12 y mucha humedad, mejor en los entrenos que en la propia competición que se endureció por la ausencia de aire y mucha sensación de calor. No obstante las capturas de los boca grandes fueron prácticamente simbólicas y casi todos los competidores nos dedicamos a lo más coherente que eran smallmouth que según los entrenamientos ofrecían más garantía aunque con no poca dificultad.

Hacia el sur varios puentes de hierro a lo largo de zonas urbanas
con velocidad restringida

Equipos que usé, cañas Fioretto y Skirmjan (Molix), y carretes de casting Lew's

 El río Connecticut ha albergado solo dos eventos importantes en su historia, un Bassmaster Classic que ganó Roland Martin en el año 95 y una final de la FLW en 1997 por lo que información reciente era prácticamente imposible de encontrar. La competición constaba de 2 jornadas cortas de entrenamiento oficial y tres de competición. Después del registro, charla de bienvenida y repaso a las normas de competición te pones de acuerdo con los americanos que puedan acompañarte a realizar los entrenos. Javier y yo tuvimos la suerte de compartir el primer día de entreno con Lewis Mendall de Rhode Island, empleado de BPS, y seminarista de pesca, una gran persona, entusiasta y apasionado donde los haya que también participaba.

Smallmouth de 4 libras durante el entreno
con Water Slash spinner
En el día de entreno con Lewis Mendall
 El sistema de competición es sencillamente curioso y complejo visto desde fuera pero una vez te familiarizas llega a ser divertido o angustioso según las circunstancias. Son tres mangas de 8 horas divididas en 3 días. En cada barco compiten dos pescadores que no son equipo, cada día con un americano diferente, peleando independientemente para clasificar como primero de su estado para poder acceder al BASS Nation. Cada manga se divide en 4 horas, en las cuales cada uno tiene derecho a disponer del gobierno del barco obligando al compañero de barco a pescar en la popa en el tiempo de gobierno, así mientras que no tienes tu tiempo quedas relegado a menores opciones de pesca ya que la posición, manejo del eléctrico y zonas de pesca las decide el que gobierna o boater.

Demasiadas zonas No Wake que influían en las estrategias


Esas son básicamente las normas, pero cabe no obstante, poder negociar algún tipo de acuerdo con tu americano para que la convivencia sea llevadera y evitar que se convierta en una mala experiencia, ya que no se compite directamente entre si, si en la general pero no para pasar al Nation que es el primer objetivo. Si no hay malos rollos por alguno de los ocupantes del barco es legal un pacto de acuerdo como compartir zonas, motor electrico, y plataforma delantera. De esta forma las señales positivas pueden ser aliadas para ambos pero esto no es fácil de conseguir, aún así es una mezcla tensa que se palpa durante toda la manga. Los viveros llevan separadores y los peces debes marcarlos con boyas identificativas para evitar posibles confusiones con los keepers. Un factor que fue determinante era que al ser un río tan grande la toma de decisión del primero que gobernara el barco repercutía en gran medida al compañero, ya que el río además contaba con muchas zonas “No Wake” (no olas) en las cuales tienes limitada la navegación a 5 millas, sobre todo por las construcciones a pié de agua como pantalanes, clubs deportivos, o zonas urbanas, lo que hacía imposible que si querías pescar hacia el sur y tu compañero decidiera ir hacia el norte, “tus zonas” del sur quedaban fuera del alcance, pues el tiempo de navegación penalizaba demasiado, teniéndote que adaptar a zonas que posiblemente no habías entrenado.

(Foto Randy Horelick)
(Foto Randy Horelick)
Takeoff Day 3 con LeBlanc. (foto Randy Horelick)
Carlos Zamorano. (foto Randy Horelick)
Rafa Díaz. (foto Randy Horelick)
Eric Corbella , que representóa a España en el Nation 2014. (foto B.A.S.S.)


Por norma general imperaba la cordialidad y la deportividad pero contenida a expensas de los resultados, y salvo excepciones los americanos fueron en la mayoria de los casos acogedores, amables y hospitalarios, y suelen estar abiertos a negociaciones. Es determinante el papel que vayas haciendo cada día ya que te puede dar opciones de ganarte la iniciativa para los sucesivos, tal como fue mi caso.

Un big Crappie en un backwater con Molix Punitor, un topwater que diseñé
para Molix y que me gusta usar sobre todo con aguas poco movidas. 
El primer día tuve la suerte de presentar un cupo de smallmouth, cosa complicada, en realidad logré capturar 7 peces pudiendo cambiar y ganar gramos, mi compañero americano del Day1 (Michael Albernathy) tuvo mas inconvenientes logrando tres keepers tambien de smallmouths. Para el Day 2 ocurrió que mi compañero de barco (Jeremy Van Oesen de Maine), al que me presentaron la noche anterior como es habitual, había hecho un cero en la primera manga y cuando supo que mi situación con el cupo realizado era el puesto 9 en la general no puso inconvenientes para que yo tomara la iniciativa en cuanto a zonas de pesca. El día anterior hice todos los peces con spinnerbait, concretamente la FS Spinnner y Water Slash en ½ y 3/8 oz. ambas de Molix. Para que os hagáis una idea de las dificultades en esta primera manga de 108 pescadores solo 12 lograron el cupo de 5 peces reglamentarios, hubo 23 bolos y el peso medio fue de 1 libra (450 gr.) por pieza. El primer puesto fue para Steve Pickard que presentó un smallmouth de 4 libras y un largemouth de 3 entre otros. Durante los 3 días de competición solo hubo dos cupos de dos dígitos en libras. 

with my buddy Michael Albernathy
Con Jeremy me dirigí de inicio a una de las zonas en las que el dia anterior obtuve algunos peces, se trataba de una playa amplia aparentemente sin mucho interés pero que albergaba una gran cantidad de algas y con el flujo de la corriente los peces había momentos en los que entraban a alimentarse. Para aquellos que no lo sepáis los smallmouth son peces gregarios, se agrupan para cazar y cuando das con uno no suele andar solo y tienes opción de hacer varias capturas en un breve espacio de tiempo, lo más complicado es localizarlos, si lo haces puedes hacerlo muy bien. Son más agresivos que los boca grande y en relación al peso son muy batalladores y violentos en la lucha y en los saltos fuera del agua, un pez realmente bello y deportivo. 

Day 1 Javier Casado con 3 smallmouth. (foto Randy Horelick)
(foto Randy Horelick)
En esta segunda manga que os cuento, logramos solo dos peces cada uno. Con un peso de 3,6 lbs.bajé al puesto 15 de la general. Para los compañeros del resto del equipo español también fue una dura jornada, con pocas capturas. El dia fue mucho mas duro que el anterior, con aire prácticamente cero, mi compañero los capturó con popper, yo usé spinner a pesar de la ausencia total de viento en esta manga y SB55 crankbait de Molix.

Los tres americanos con los que compartí las mangas fueron muy deportivos y tanto ellos como yo nos alegrábamos de las capturas que íbamos logrando, evidenciando entusiasmo con choques de mano cada una de ellas y ayudando con la sacadera como si de un equipo tal y como lo conocemos en España se tratase, en ese aspecto deportividad TOP.
A Popis le tocó compartir jornada con un militar americano, se nota? :) (foto Randy Horelick)
En los tanques del pesaje (foto Randy Horelick)
(foto Randy Horelick)
La última manga la compartí con Paul LeBlanc de Massachusetts, un tipo muy peculiar, su antigua Skeeter con 200cv era el barco que despertaba más atención no precisamente por su espectacularidad sino por el estado tan descuidado en el que se encontraba, muy deteriorada sobre todo los asientos literalmente en la goma espuma, para botar el eléctrico tenía que desbloquearlo con un gran destornillador :), realmente peculiar pero un gran tipo que puso a mi disposición el gobierno del barco desde el primer momento ya que él había acumulado dos bolos en los dias anteriores, pero dejandome muy claro que si él hubiese estado arriba la cosa hubiera sido muy diferente, lógico. Fue muy curioso y me alegré mucho por que decidí pescar una zona nueva al principio de la manga, a unos veinte minutos de navegación, era una zona somera que una gran isla dividía el cauce como en dos ríos donde se apreciaba más la corriente, y quise dar una oportunidad a aquella zona desconocida pero que me daba buenas sensaciones. Paul levantaba su pulgar en señal de “vía libre hacemos lo que tu digas” :). A los pocos lances y desde su asiento popero y fumando un puro gritó fish! fish! al otro lado de su línea saltaba su primer Keeper del evento, el señuelo una cucharilla de las que se usan para las truchas de color blanco y acorde al barco por su antigüedad y estado :). Yo alucinaba y él más aún. Más tarde logró hacerse con otro smallmouth con el mismo señuelo. Yo logré otros dos peces sufriendo lo indecible para ello, ya que tuve la mala suerte de perder dos keepers uno de ellos muy bueno cerca de la sacadera. El último lo hice 10 minutos antes de terminar, en esta manga pesqué solo con Molix Water Slash spinnerbait en 3/8 oz. col.08 modificando el color de las palas. Era una zona extensa con un metro de profundidad media que albergaba manchas de algas y los smallmouth se posicionaban en contra de la corriente como las truchas, para mi fue el día más duro por la mala suerte que tuve con esos dos peces que me hubieran dado más tranquilidad y me hubieran hecho subir bastante en la general. Al final obtuve el puesto 19 en la general y primero del equipo español, clasificando para el Nation que se realizaría en Noviembre en Ouachita River Louisiana. 

Con el gran Paul LeBlanc y su famosa Skeeter 

Según lo que observé y pudimos comentar entre los españoles las técnicas usadas fueron muy diversas, sobre todo shallow crankbaits, chatterbaits, topwater, flukes, drop shot, spinnerbait, tubos, vinilos tipo stick baits o senkos y criaturas montadas con jig head.

El ganador del evento fue Alex Wetherell, Alex es pescador local y empleado en el departamento de pesca del Cabelas de Hardfort que casualmente conocimos unos días antes y atendió amablemente, un chico de 22 años con buena proyección ya que en 2010 vencíó el Bassmaster Junior World Championship. Alex fue de menos a más, el segundo día obtuvo dos largemouth que le hicieron subir mucho en la clasificación en un cover a hora y media de navegación, siguiendo esta señal el tercer día repitió largemouth esta vez cuatro buenos ejemplares con los que se alzaría con la manga y el evento con un total de 26 lb. 12 oz.

Miguel Muñoz. (foto Randy Horelick)
Perero. (foto Randy Horelick)
Concluyendo y creo que coincidiendo con mis compañeros que peleamos hasta el final, las diferencias a este nivel están en el conocimiento de los escenarios y de las especies más que en el nivel técnico. Técnicamente no hubo grandes diferencias respecto a los pescadores españoles, pero si en cuanto a experiencias en aguas más diversas donde conviven especies diferentes lo que repercute determinantemente en las estrategias y tácticas. Estoy convencido que invirtiendo más días de pruebas la cosa cambiaría favorablemente para los que venimos de fuera. La adaptación y experiencia en lugares tan distintos a los nuestros es el mayor handicap que tenemos, creo que no somos inferiores a los americanos a estos niveles. Distinto son los profesionales que son deportistas de élite y se dedican exclusivamente a ésto. Sinceramente creo que todo el equipo español hizo un buen papel sopesando todas las circunstancias.
Pescar en la cuna del bass siempre deja buenas sensaciones independientemente del factor deportivo que puede ser mejor o peor. Sentirse partícipe de un evento así y de representar a tu país son sensaciones únicas que eriza el vello, y que llevaremos siempre en la memoria cada uno de los representantes del equipo español.

Spanish team en el Hooter de Hartford
Para terminar quiero mandar un saludo muy especial a Frank Ginner, un gran tipo de NY de descendencia gaditana que como en anteriores ediciones hizo de apoyo logistico a todo el equipo español, a mi compañero Javier Casado, a nuestro capitán Rafa Díaz y logicamente al resto del equipo español y a todos aquellos que nos seguisteis y animasteis. 

Pic de despedida. (foto  Randy Horelick)
Equipo español: Carlos Montoya, Daniel González, Carlos Pérez Zamorano, Rafael Díaz, Juan Carlos Moreno, Eric Corbella, Ruben Corbella, César Pecellín, Carlos López, Javier Casado, Pedro José García y Miguel Muñoz.


Foto Bass Nation 2015 contenders Eastern Division: Alex Wetherell-Connecticut, Robert Williamson-Maine; George Barnes-Massachusetts; Dave Andrews-New Hampshire; Casey Smith-New York; Charles Sim-Ontario; Brian Croteau-Rhode Island; y Skip Sjobeck-Vermont. César Pecellín -Spain.



Totals

Day #Limits #Fish Weight

1 12 205 289-01

2 10 213 314-02

3 15 216 310-07

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37 634 913-10

TEAM STANDINGS Day 3

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State Lbs-Oz

1 NEW YORK 155-08

2 CONNECTICUT 149-12

3 VERMONT 104-08

4 ONTARIO 101-02

5 NEW HAMPSHIRE 93-09

6 MASSACHUSETTS 90-08

7 MAINE 86-09

8 RHODE ISLAND 66-06

9 SPAIN 65-12






martes, 19 de abril de 2016

NUEVO MOLIX FLUOROCARBONO

MOLIX FLUOROCARBON

La firma italiana Molix nos ofrece desde esta temporada un nuevo fluorocarbono, el cual he testado con resultados bastante satisfactorios, por lo que me es grato recomendar. Se trata de una evolución de su ya dilatada experiencia en líneas fluoro de buenas prestaciones, por lo que se intuye de antemano que una línea con especificaciones 2016 no puede desmerecer nuestra atención. Confeccionada en bobinas de 70 mts y diámetros que van desde 0,218mm. a 0,398mm., es una línea que se presta a múltiples variedades de pesca por sus cualidades, y concretamente a la perfección para el bassfishing. Me ha llamado la atención su alto equilibrio entre las cualidades que buscamos cuando empleamos este tipo de líneas, es decir, sensibilidad, suavidad, resistencia a la abrasión y tenacidad al nudo. Estas cuatro características las he encontrado potenciadas en este nuevo fluoro, que sumando una elasticidad reducida al mínimo se trata, en definitiva, de una herramienta utilísima de nueva generación adaptada para pescadores de altas exigencias en todo tipo de condiciones. Los test han sido satisfactorios con técnicas variadas, como jigs, texas, swimbait blando, finesse, crankbait y spinnerbait, adaptándose bien en carretes de casting y spinning en las medidas más sutiles. Como es habitual en todas las líneas Molix los diámetros y resistencias que especifica “de casa” están cien por cien contrastadas y ajustadas a la realidad. También creo que el formato de 70 mt. es un acierto, ideal para la pesca del bass, nos permitirá usar justo lo que necesitamos sin derrochar metros y por lo tanto consecuente con el bolsillo. También es aplicable a otras modalidades de pesca, y para bajos de líneas.

Especificaciones:

Bobina: 70m / 76.5yds
Ø 0,218 mm – 3,00 kg – 6,00 lb
Ø 0,258 mm – 4,00 kg – 8,00 lb
Ø 0,278 mm – 5,00 kg – 10,00 lb
Ø 0,308 mm – 6,00 kg – 12,00 lb
Ø 0,348 mm – 7,50 kg – 15,00 lb
Ø 0,398 mm – 9,00 kg – 19,00 lb

lunes, 11 de abril de 2016

Preparación de una competición de Bass, recursos básicos y estrategias.

Llegar a se un buen pescador de bass no es sinónimo de ser un buen pescador de bass de competición, para mi son dos cosas bien distintas. “Pescar" y “pescar en competición" son términos paradójicamente muy diferenciados entre sí, algo que sutilmente sobrevuela las mentes de los participantes en los prolegómenos de un campeonato, y que, en resumidas cuentas, encierra la intencionalidad de este articulo. En él intentaré explicar las pautas que debemos seguir para afrontar una competición de bass con ciertas garantías, los factores fundamentales a tener en cuenta y un pcoo sobre la actitud mental que debemos tomar. Una lectura sobre las nociones básicas argumentadas desde un punto de vista personal basadas en la propia experiencia.




Es evidente que las competiciones de bass que se realizan en el viejo continente no son nada comparables a las de mundo profesional americano. No obstante “La guerra de las percas” en Europa, afortunadamente, está tomando cada vez un cariz más relevante y una aceptable repercusión mediática, con matices mas espectaculares que acrecientan el interés de los aficionados y curiosos, superando, en este sentido, a las demás competiciones de otras modalidades de pesca.


A pesar del carácter amateur existente, el nivel de los competidores europeos es alto, como ya se ha demostrado internacionalmente. Generalmente no se escatima en esfuerzos económicos para conseguir los mejores equipos, las últimas innovaciones que ofrece el mercado, unido a potentes embarcaciones que ayuden a lograr la ansiada victoria. Las organizaciones de los eventos se superan cada temporada ofreciendo premios más sustanciosos. Todo esto está convergiendo en una competitividad cada día mas ardua y difícil. A estos niveles, cuando se logra una buena clasificación final no suele ser fruto de la casualidad o de la suerte. Normalmente obedece a un trabajo serio y bien realizado, no solo respecto a técnicas y señuelos empleados, sino aplicando unos parámetros de preparación acordes y, sobre todo, a una buena actitud competitiva.
En el circuito profesional americano existen un gran número de pescadores estratosféricos pero, igual que ocurre en otros deportes, sólo medio centenar o quizás menos son considerados los poseedores de ese “don” que les distingue del resto y les hace permanecer en la élite mundial durante años. En este grado de profesionalidad, las diferencias entre ser bueno y muy bueno no las marcan las herramientas o instrumentos de los que disponemos, pues todos gozan de las mismas bazas, las diferencias están la propia persona. En definitiva, para llegar a ser un pescador de competición completo debemos poseer una serie de virtudes y cualidades muy difíciles de reunir y, sobre todo, difíciles de equilibrar entre sí. No obstante, al margen de esto, es de obligado cumplimiento tener en cuenta los principios básicos para la preparación de una competición de bass. A mi juicio, los puntos primordiales los resumiría en los siguientes apartados:



Preparación previa
Es fundamental, sobre todo cuando desconocemos el escenario donde vamos a realizar el campeonato. En esta fase trataremos de recopilar todos los datos que podamos encontrar respecto al lugar de la prueba. Éstos por insignificantes que parezcan, pueden servirnos de gran ayuda y serán determinantes para desarrollar la planificación estratégica y lograr un comportamiento competitivo que se acerque lo máximo posible al patrón ideal. Cualquier fuente de información puede ser válida.

Por ejemplo, en las revistas especializadas e Internet podemos encontrar características del embalse o lago y artículos que hablen de concursos realizados anteriormente, cebos que puedan ir bien, colores, tipos de coberturas, fotos del entorno, etcétera, e iremos haciendo anotaciones de todo lo que creamos más importante. Este compendio de nociones lo debemos valorar según las circunstancias y adaptarlo a nuestros propios conceptos y estilo de pesca. Así, tendremos una idea muy aproximada del equipo y de las posibles técnicas que pueden funcionar. La segunda parte de esta preparación “en seco” sería hacerse con un mapa del embalse, donde separaremos las zonas que creemos prioritarias de las menos productivas, lo que se denomina “eliminación de aguas”. Para ello tendremos en cuenta los datos obtenidos y la época del año en la que se realizará el campeonato e imaginaremos como puede estar posicionado el bass.

Podremos usar rotuladores de varios colores para hacer distinciones de cada área y resaltar posibles puntos de interés como islas, zonas prohibidas, puentes, estructuras cercanas a los cauces, vegetación sumergida, etcétera. Tendremos así un apoyo teórico sobre los pasos a seguir. El objetivo principal será concretar y esclarecer nuestras ideas, descartando las zonas del embalse que no nos interesen.

Practica.
Entendiendo que no siempre es posible realizar un entrenamiento, aunque no determinante, si es muy importante hacer un esfuerzo para poder practicarlo unas jornadas antes de la fecha límite fijada para ello. Entonces pondremos en práctica toda la preparación que hayamos podido recopilar previamente en casa. In situ, nos apoyaremos en los instrumentos electrónicos de nuestra embarcación como la sonda y el GPS, con los que obtendremos una serie de datos de la masa de agua como temperaturas, profundidades, naturaleza del fondo, termoclimas, depresiones lejanas de las orillas, posibles islas sumergidas, cambios bruscos de profundidad, etcétera.


Por ello, debemos estar bien familiarizados en el manejo e interpretación de la electrónica para obtener el máximo rendimiento. Otro factor muy valioso es la propia observación del entorno y de las orillas. Éstos serán detalles  tan importantes como la propia localización de los peces y que, en el caso de que las estrategias fallen, pueden servirnos de gran ayuda: tipo de peces pasto, alevines, insectos, presencia o no de cangrejos, vegetación acuática, aves, lugares donde suele azotar el aire, proyección de sombras en el agua, etcétera. Los señuelos en los debemos centrarnos para realizar el entrenamiento habitualmente serán los que cubran el agua con mayor rapidez, con los que podremos ir descartando áreas. Para ello usaremos básicamente jerks, crankbaits, spinnerbaits, jigs (manejados rápidamente) y top waters.


 Al obtener alguna picada, algún seguimiento o avistamiento, deberemos recurrir a otras técnicas e intentar localizar en la misma zona algún “bass hole” o “hot zone”. Estas zonas serán el oasis perfecto para poder ganar un torneo. Para ello, lo ideal será usar presentaciones más lentas como drop shot, carolina o texas rig. Si seguimos obteniendo capturas, debemos inmediatamente dejar de pescar en esa zona y marcarla de forma precisa en el GPS. A continuación, lo dotaremos de un nombre fácil de recordar y lo anotaremos en nuestro mapa. La organización del material será de vital importancia.


Ser organizados es una virtud que nos compensará en muchos aspectos: tener nuestro equipo bajo control, no llevar demasiado exceso de material, ser precisos y esmerados en la preparación de éste. Carretes a punto, cañas adecuadas a cada técnica, líneas en buen estado, cambiar anzuelos deteriorados, triples y líneas de recambio, etcétera. A nivel profesional la organización es un ritual, nadie como los profesionales saben de la importancia de un equipo en perfecto estado. Una buena organización nos permitirá adaptarnos a situaciones imprevistas más rápidamente, lo que se traduce en mayor tiempo efectivo de pesca. Además, deberemos ser precavidos y estar preparados ante cualquier imprevisto. Dentro de nuestra embarcación es recomendable llevar siempre herramientas, protector solar, trajes de agua, guantes, gorras de repuesto, botiquín de emergencia, linterna, tenacillas para cualquier contratiempo con anzuelos, etc.

Actitud y preparación mental
A mi entender, éste es el aspecto mas critico y determinante a nivel amateur, el más difícil de adquirir y el que puede marcar las diferencias en mayor grado. El pescador de competición debe tener siempre una predisposición positiva, desear la victoria y sobre todo creer en ella. Por otro lado, si a la vez nuestro carácter es humilde, le estaremos restando importancia a la posibilidad de fracasar, lo que nos ayudará a pescar sin presiones extras y podremos concentrarnos mejor. Para comenzar, debemos ser conscientes de cuáles son nuestras virtudes y nuestras carencias. Todo lo que hemos sacado en claro en la preparación deberemos interpretarlo según criterios propios y adaptarlo a las técnicas con las cuales nos sintamos más identificados o tengamos más feeling o seguridad. Si hemos entrenado satisfactoriamente con un equipo, no debemos cambiar o improvisar con el objeto de “capturar más”, queriendo afinar líneas, disminuyendo el tamaño del señuelo o diámetro de línea.. Esto, en la mayoría de las circunstancias, será sinónimo de inseguridad o fracaso anticipado.

Tampoco debemos dejarnos influir por barcos que se aglomeran en ciertas zonas, o que deambulan o cambian de posiciones. Nuestra actitud debe ser equilibrada y no distraernos por lo que pueda estar ocurriendo a nuestro alrededor respecto al resto de participantes, lo ideal es abstraernos y concentrarnos en nuestra tarea. Durante las primeras horas de la competición deberemos actuar según la preparación previa y seguir al pie de la letra nuestras apuestas y estrategias, dejando poco margen a las improvisaciones o especulaciones. Aquí entra en juego una buena compenetración de los dos componentes del equipo. Un buen team deben ir siempre en consonancia. Al margen de las capacidades técnicas, deben ser de caracteres compatibles.


Teóricamente dos pescadores tienen más posibilidades que uno, pero si no logramos un buen equilibrio como tándem, puede que inconscientemente estemos contrarrestando nuestras cualidades y convertirse en un serio handicap que merme la eficacia como team. Por poner un ejemplo, ¿de qué sirve comenzar a hacer las cosas correctamente cuando tu compañero es una persona inquieta y nerviosa que rápidamente comenzará a contagiarnos de su inseguridad y no nos dejará concentrarnos cuando aun no se han obtenido ningún fruto?.


 Con esto no quiero decir que la persona inquieta sea inferior como pescador, pero si puede influir negativamente en el trabajo en equipo. En definitiva, un equipo bien compenetrado tendrá mucho ganado antes de comenzar. En la antesala de una contienda importante es típico oir comentarios previos sobre técnicas o señuelos “infalibles”. A menudo expresiones vox populi, que presupone que gran mayoría de concursantes pescarán de igual forma.


Un paradigma que nos puede aliar con el éxito sería encontrar algún patrón, señuelo o técnica diferente a lo que hagan nuestros adversarios. Intentar diferenciarnos pero sopesando hasta que punto podemos asumir riesgos. Ser original demuestra seguridad en nuestras posibilidades y acrecienta nuestro grado de calidad como pescador. Las diferencias también podemos encontrarlas en las zonas de pesca. Desde embarcación a menudo se suelen descartar zonas “trilladas” por los pescadores de a pié, craso error. En general estas áreas son buenas y no debemos nunca descartarlas.

La presentación de nuestros señuelos será de dentro hacia fuera, distinta a la que los peces de esa zona puedan estar acostumbrados a ver y, por consiguiente, casi siempre vamos a tener opciones de capturas. Lo mismo ocurre en las zonas aparentemente improductivas o que suelen ser descartadas por la mayoría, como playas sin coberturas, áreas cercanas a casas o construcciones, incluso la zona cercana a la botadura. Esto quiere decir que seguramente estarán menos tocadas que los lugares típicos donde los basses podrían darnos un master sobre señuelos. A menudo usamos las potencias de las embarcaciones para perdernos en lo más infinito del embalse, en busca de ese añorado paraíso que nos solucione la jornada. Si disponemos de una embarcación potente ésta nos dará la agilidad necesaria para alcanzar zonas lejanas con mucha mayor rapidez, pero tener todo el embalse a nuestra disposición en pocos minutos puede resultar a veces un arma de doble filo. Debemos tener presente que los barcos no pescan, sólo son una herramienta más del equipo, sin duda prioritaria, pero siempre y cuando sepamos darle su justo valor, y asumir que competimos para pescar no para correr más que los demás.




Improvisar soluciones.
Si no ha sido posible realizar un entrenamiento efectivo, las posibilidades de éxito serán menores, aunque en determinadas circunstancias puede ser ventajoso, como, por ejemplo, cuando se da la coincidencia de ciclos en los que el bass varía sus hábitos debido bien a las migraciones estacionales o por cambios bruscos en la meteorología. Durante las dos semanas anteriores al torneo es aconsejable tener presente estos factores que afectarán al comportamiento del bass. Si es posible anotaremos cambios de temperaturas y presiones atmosféricas y estaremos atentos a posibles entradas de frentes fríos antes o inmediatamente después de la competición. En ambos casos, si llega a ocurrir, todo se complicará y nuestros planes se verán trastocados, llegará el momento de improvisar y apelar a la intuición. Sin ofuscarnos, debemos reaccionar en el menor tiempo posible e intentar localizar la pesca, alternando la búsqueda a varias profundidades y con técnicas diferentes hasta dar con algún indicio. Éste será la clave, donde tendremos que centrarnos y repetir zonas similares hasta obtener resultados. Cuando las cosas se complican de este modo, suele afectar a la mayoría de competidores, aunque paradójicamente más aún a los pescadores locales habituados a señuelos y técnicas que pueden fracasar en condiciones inesperadas o adversas. De lo contrario, si no tenemos mucha practica en esas aguas podemos aprovechar esta coyuntura a nuestro favor. Si finalmente no conseguimos buenos resultados, debemos ser fuertes mentalmente y no lamentarnos.


Como dice un buen amigo: “esto es un juego de niños grandes” y como tal, puede ocurrir cualquier cosa. Lo mejor es aprender de los errores memorizando las circunstancias y condicionantes que hayan podido influir, lo que posiblemente hayamos hecho mal e intentar sacar nuestras conclusiones. Al mismo tiempo, hacer balance de las estrategias que obtuvieron éxito, zonas y técnicas empleadas. Como en otros deportes el encajar sanamente las derrotas nos ayudará a ser más completos y a afrontar la próxima prueba con mayor optimismo y energía..   



           

viernes, 1 de abril de 2016

Swimming Jig, conceptos básicos

¿Alguna vez tuviste la picada de un buen pez justo al recoger tu jig? Si es así corresponde al efecto “swimming jig”, aquí comento algunos conceptos básicos para esta técnica  poco empleada y sin embargo con mucho potencial.


Básicamente se trata de hacer nadar un jig, es decir, de recuperarlo de manera que navegue a través del agua, al contrario de su manejo convencional que suele ser arrastrado o a pequeños saltos por el fondo o para flipping o pitching. Si no has usado nunca un jig de esta manera al principio puede costar asimilar su efectividad, pero como todo, requiere inversión de tiempo y voluntad de aprender.  Siendo así los resultados no tardarán en llegar. Técnica muy útil cuando necesitamos localizar peces ya que nos permitirá cubrir una gran cantidad de agua, casi igual que cuando empleamos técnicas de power fishing.  El concepto de esta técnica muchas veces se confunde sinónimamente con el empleo exclusivo de pesca a medias aguas, concepto equivocado ya que las aplicaciones pueden ser múltiples, además podremos hacer nadar nuestro jig también justo por encima del fondo, incluso por la superficie. Es decir, si abrimos nuestra mente en este sentido conseguiremos ser mucho más polivalentes pescando con estos archiconocidos señuelos pero que la mayoría de pescadores limitan sus posibilidades usándolos solo para la pesca en profundidad. Igualmente conseguiremos aumentar el rango de uso según la época del año, ya que adaptándolo según las condiciones, no tendremos límites independientemente de la temperatura y época del año. El mercado nos ofrece un interminable abanico de distintas tipologías de jigs, para flipping, finesse jig, cover jig, etc.,  algunas firmas cuentan también con modelos específicos para swimming, aunque no todas, ni todos de buena calidad. 

Distintos trailers swimming 

Un jig para esta técnica principalmente debe disponer sobre todo de un buen equilibrio del conjunto para poder desarrollar una acción lo más natural posible, con la finalidad de aparentar bien un cangrejo, pez o cualquier otra criatura que huye en contorneo o a pequeños saltos a través del agua.  Para ello es importante una cabeza proyectada de manera que permita un buen flujo de agua y aporte esa naturalidad, y por supuesto unos skirts que mantengan una alta sinuosidad, ya que nuestro jig lo mantendremos casi siempre en movimiento, sin pausas. La caña deberemos mantenerla alta de 10 a 12, con movimientos de punta para hacer que el jig mantenga una acción correcta con pequeñas oscilaciones verticales, esa sería la acción standard, aunque también podemos alternar con pausas incluso fuertes tirones, aunque ésto, a mi entender, debe ser cuando ya dominemos la técnica básica.


Los swimming jig pueden ir provistos de antihierbas o sin ellos. Los modelos sin antihierbas suelen ser los más específicos o evolucionados para desarrollar esta modalidad ya que el perfil más bajo aportará mayor naturalidad y estará más equilibrado para nadar. Algunos como el que muestro en las fotos incorporan un anzuelo wide gap unido por un split ring a la cabeza, lo que nos permitirá montar nuestro tráiler de vinilo de manera weedless si lo necesitamos, incluso podremos cambiar el tamaño o modelo de anzuelo ofreciéndonos la oportunidad de  personalizar el conjunto a nuestro antojo. 

A diferencia de un jig convencional la posibilidad de intercambio del anzuelo se convertirá en una ventaja añadida ya que otros perderán su vida útil cuando el anzuelo se despunte, siendo solucionable en el caso de un jig que nos permita su sustitución.  Asimismo la cadencia de recuperación unida a la posibilidad antes comentada, nos permitirá abrir el campo a la combinación con trailers con especificación “swimming”, como swimbaits blandos, chunks, grandes craws y criaturas, incluso worms y grubs.

Molix Swimming Jig con trailer shad tail 
 El momento ideal para aplicar esta técnica será en circunstancias en las que percibamos que los peces rehúyen señuelos con exceso de “flash” tipo wire baits, blades, o cranks, y que una presentación como la de un jig evolucionado de manera más pausada y sinuosa puede ser mucho más acertado. Otro buen momento será justo después de la freza para tentar a las hembras que se apartan de las orillas y a menudo se suspenden entre la cobertura. El uso de líneas no difiere mucho del estándar para el resto de jigs, es decir rango de entre 12 y 20 libras, preferiblemente fluorocarbono, con la salvedad que un modelo sin antihierba nos permitirá emplear líneas incluso inferiores si buscamos una presentación más finesse. Si pensamos un poco, los basses por lógica estarán mucho más apercibidos de lo que es un jig que rastrea el fondo que un jig que nada de forma tentadora y que seguramente no lo registra como algo “peligroso”, por ello y por las posibilidades técnicas que nos puede ofrecer, montar un swimming jig será más veces que pocas sinónimo de nuevas oportunidades de buenas capturas. Espero haber despertado la curiosidad si no probaste nunca esta presentación, más adelante podemos sumergernos un poco más en esta interesante modalidad con un articulo más avanzado. Buena pesca!.